El Derecho a la educación y las TIC
El origen del derecho a la educación y su evolución dentro de las Generaciones del Derecho
1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; e l acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos (…).
Posterior, en el Pacto Internacional de Derechos, Económicos, Sociales y Culturales en 1966 establece las pautas para lograr el pleno ejercicio del derecho a la educación, en este documento se establecen cuatro pilares fundamentales para esto, como son la disponibilidad que busca garantizar las condiciones físicas, tecnológicas para la educación; el segundo la accesibilidad que promuevan la no discriminación y la accesibilidad material ya sea por ubicación geográfica y la accesibilidad económica; otro pilas es la aceptabilidad que establece la forma y fondo de la educación sea aceptada por los estudiantes y padres de familia; y por último, la adaptabilidad, garantizando que la educación sea flexible a las necesidades de las sociedades y comunidades que se encuentren e transformación.
Sumando a esto, se establece la denominada “tercera generación” de los Derechos de los pueblos, que añaden a os anterior como el derecho a un ambiente sano, el derecho de las minorías, así como los derechos con las nuevas tecnologías, la sociedad de la información y la biotecnología.
El derecho a la educación desde la perspectiva de la Cuarta generación de los Derechos.
Después de asumir la “necesidad” de una Cuarta Generación de Derechos que garantice la protección de los derechos individuales y colectivos que se relacionan con el ciberespacio, el uso de las TIC y la biotecnología, nos hacemos la pregunta más importante respecto a lo que estamos analizando: ¿en qué medida afecta su reconocimiento al derecho a la educación tal y como lo concebimos? Sintetizando todos los supuestos que engloban el derecho a la Educación a partir de lo mencionado sobre ella en el primer apartado, podemos afirmar lo siguiente:
Toda persona tiene derecho a la educación, siendo esta gratuita y obligatoria en la etapa de enseñanza primaria y generalizada y accesible en el caso de la educación segundaria, instrucción técnica y profesional y superior, en función de los méritos respectivos e implantando en todos los niveles un sistema de becas adecuado.
También debemos destacar que el objetivo principal de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favoreciendo la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoviendo el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
En esta línea, Organizaciones Internacionales como UNESCO, reconocen la influencia de las TIC en la educación y los beneficios que éstas tienen, pretendiendo avalar y garantizar la continuidad de su uso en este ámbito por todas las personas en documentos como la Declaración de Qingdao (2015), en la que afirma que “la aplicación de las TIC es esencial para cumplir nuestros compromisos enunciados en la Declaración de Incheon de no discriminación en la educación, igualdad entre hombres y mujeres, y empoderamiento de estas últimas en favor del desarrollo sostenible”, y se comprometen a que todos los niños y niñas “tengan acceso a dispositivos digitales conectados y a un entorno de aprendizaje digital adaptado y que responda a sus necesidades de aquí a 2030, sin importar su discapacidad, condición social o económica, o ubicación geográfica”.
Finalmente, con esta última reflexión podemos afirmar una vez más la necesidad de que haya un reconocimiento de los derechos de Cuarta Generación para poder velar por su cumplimiento a nivel global y proteger todos los derechos individuales y colectivos de las personas referidos al ámbito del ciberespacio, la biotecnología y las TIC. Dichos derechos, como hemos señalado anteriormente, aunque se encuentren categorizados en una nueva generación, son interdependientes del resto de derechos que constituyen las demás generaciones, como en el caso del derecho a la educación.
Implicaciones del uso de las TIC en educación.
Considerando que la educación es el principal vehículo para atender a las demandas y necesidades que surgen constantemente en la realidad de los alumnos, debemos asumir la inevitabilidad de la incidencia de las TIC en el sistema educativo de cada país dadas las cifras que revelan el gran uso de las mismas por el alumnado, y que además, se encuentran plasmadas como parte esencial de las diferentes leyes educativas vigente al entender la necesidad de formarles para que hagan un uso responsable y eficiente de ellas.
Antes que nada, debemos considerar la cantidad de recursos a los que hacemos referencia cuando hablamos de Tecnologías de la Información y la Comunicación, dado que en ellas se incluyen multitud de avances tecnológicos que hoy en día tenemos a nuestro alcance, como es el caso de los ordenadores, teléfonos móviles, tablets, pizarras digitales, robótica educativa; además de la cantidad de recursos y aplicaciones ilimitadas a las que podemos tener acceso con dichos dispositivos, como es el caso de la Inteligencia Artificial, la Realidad Virtual, etc.
Como se ha mencionado, su uso en la educación puede presentar retos y complicaciones que acaben atentando contra algunos derechos y libertades, pero, por otro lado, garantizando un buen uso de estas podemos ver una inmensidad de aplicaciones positivas que tienen beneficios realmente enriquecedores para el alumnado y el profesorado. A continuación, identificaremos los beneficios y desventajas que pueden producir las TIC en la educación.
Ventajas y desventajas de la educación virtual y los derechos de la educación.
Todas estas cuestiones que engloban varios ámbitos del sistema educativo, ya sea a nivel pedagógico, de investigación, orientación o administrativo; pueden verse solventadas, o al menos apoyadas, con la utilización de alguna o varias de las diversas alternativas que planteamos cuando nos referimos a las TIC.
Por lo tanto, al analizar las ventajas y desventajas de las TIC en la educación ponen en la palestra una nueva posibilidad de educación, de la cual se deben analizar las ventajas y desventajas de la misma:
Ventajas
En primer lugar, son numerosos los autores que hacen mención a la accesibilidad de ilimitados recursos y materiales que facilitan las funciones del docente, como la orientación del alumnado, el desarrollo de su acción educativa y el control de resultados, destacando sobre todo la posibilidad de programar diferentes acciones de trabajo con distintos materiales y recursos que se ajusten a su grupo de clase en cuanto a ritmo de trabajo, interés, contexto social y cultural, etc. Además, las TIC también ofrecen una fuente de conocimiento ilimitada para su formación permanente, algo de vital importancia en dicho puesto para poder ofrecer las mejores condiciones a la hora de enseñar.
En segundo lugar, dicho aprendizaje además de ser más significativo por ser construido por el propio alumnado, sino que también, según Pedró (2017), lo es por el hecho de que con los medios a los que pueden optar con las TIC pueden aplicar los conocimientos aprendidos en diversos contextos y así eliminar la barrera existente entre los contenidos escolares y la realidad en la que viven, pudiendo utilizarlo en su vida de forma eficiente y siendo así más enriquecedores.
En tercer lugar, un aspecto que también suele mejorar es la actitud del alumnado, dado que se muestra un mayor interés, implicación y motivación en tareas y dinámicas en las que ellos toman funciones importantes gracias a la utilización de recursos tecnológicos, frente a la enseñanza tradicional en la que eran agentes pasivos que se dedicaban a memorizar y practicar el contenido ofrecido. Además, los aprendizajes relacionados con las TIC suelen propiciar “el fomento de valores humanos, tales como, el colectivismo, solidaridad, la responsabilidad compartida, el respeto mutuo, la honestidad, la justicia, el amor a la verdad y la modestia” (Díaz Rosabal et al., 2020, p.13).
En cuarto lugar, también vemos importante la atención que se le puede dar a las diversas necesidades que pueda tener cada alumno y alumna gracias al uso de las TIC, puesto que como ya hemos nombrado anteriormente, haciendo uso de las mismas en el aula se pueden generar distintas situaciones de trabajo en un mismo periodo de tiempo, respetando las particularidades de cada persona como pueden ser necesidades educativas especiales neurológicas, de diversidad funcional, etc.
En quinto lugar, como hemos podido comprobar actualmente con la crisis sanitaria y social derivada de la pandemia producida por el COVID-19, pueden existir acontecimientos que causen la paralización de nuestra forma de vivir y relacionarnos, las cuales pueden afrontarse de la manera más eficientemente posible con el uso de las TIC.
Desventajas
Según Arista (2014), algunos de los inconvenientes más comunes que pueden darse son: la poca disposición a la formación y uso de estas por el profesorado, la dependencia que puede desarrollarse a los recursos digitales, los pocos recursos en infraestructura que limitan la implementación de las mismas, el exceso de información innecesaria, la desigualdad en cuanto a competencia digital que existe entre sociedades con una economía alta o baja, etc.
Por otro lado, vemos cómo Díaz Rosabal et al. (2020) destacan entre estos inconvenientes que existen casos en los que la falta de formación y preparación del profesorado en el uso de dichos recursos, lo que, unido a la imposición de su implementación en las aulas por parte de la Administración y los equipos directivos de los centros, hace que se utilicen de forma meramente instrumental. Es por ello que, desde las mismas administraciones, además de aportar los recursos necesarios para el uso de las TIC en el aula, también deben proveer al profesorado de formación dirigida a al desarrollo de la competencia digital y su mediación en el aula.
Estas desventajas son causadas por inconvenientes en cuanto al uso que hace el profesorado, pero también podemos ver otras que afectan al grupo del alumnado, como las distracciones, falta de concentración, sueño o malgasto de tiempo que produce al utilizarlas en actividades poco relevantes y productivas; la dependencia que puede generar un uso excesivo de las mismas; o las consecuencias negativas que pueden darse al verse expuestos en Internet, como la vulneración de la privacidad y la dignidad, el ciberbullying, el robo y uso ajeno de datos personales, etc. (Plaza, 2016).
Autor: Sebastián Pillajo
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